NUEVOS SISTEMAS DE COMPOSICIÓN
El compositor húngaro Béla Bartók ideó un sistema compositivo muy personal, que se alejaba de la forma tradicional de escribir música. Utilizó muchísimos elementos folclóricos de su tierra, tanto ritmos como melodías, y comenzó a utilizar el piano como instrumento de percusión.
Por su parte, el llamado dodecafonismo comenzó a emplear en sus obras las doce notas de las que se compone una escala cromática (frente a la tradicional escala diatónica), siguiendo una serie de normas bastante estrictas. Esto dio lugar a una música extraña, diferente, en la que ya no existían las melodías a las que se estaba acostumbrado hasta ese momento. Los compositores dodecafónicos más importantes fueron Arnold Schönberg, Alban Berg y Anton von Webern, que trabajaron en el primer tercio del siglo. Su influencia sobre la música posterior fue decisiva.
La atonalidad fue otro método de composición, con el que se pretendió romper con todas las relaciones que habían existido hasta entonces entre los sonidos. Sus impulsores fueron también los tres compositores citados antes. Normalmente, si no se entiende cómo están hechas las obras atonales, estas piezas parecen no tener sentido.
El neoclasicismo, que apareció a partir de 1920, quiso recuperar los métodos tradicionales de composición, mezclándolos con un idioma musical avanzado. Se trataba de unir el pasado y el presente. Grandes compositores de este movimiento fueron Ígor Stravinski, Paul Hindemith, Serguéi Prokófiev y Dmitri Shostakóvich.
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Super interesante sigue así publicando mas blogs
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